Declaración para el sector internacional de desarrollo
El futuro que queremos comienza con la visión que compartimos.
Women Deliver y nuestras entidades socias en todo el mundo estamos elaborando de manera conjunta una Declaración para el sector internacional de desarrollo: un trabajo colectivo y audaz que define nuestra visión conjunta y dispone una hoja de ruta para lograrla. Expondrá el mundo que necesitan las niñas, las mujeres y las personas de género diverso, así como las acciones que debe emprender el sector para conseguirlo.
El fascismo y el autoritarismo están en auge en todo el mundo. Las instituciones que durante mucho tiempo han sustentado nuestro sector están en crisis y los avances que tanto ha costado conseguir a los movimientos feministas en las últimas décadas están en peligro. Los Estados están abandonando cada vez más sus obligaciones hacia las personas dentro de sus fronteras, incluida la provisión de servicios públicos esenciales como la atención sanitaria. Los derechos humanos fundamentales se están viendo amenazados, inclusive la salud y los derechos sexuales y reproductivos y la autonomía corporal, en un contexto marcado por una profunda crisis climática, por la guerra e incluso por el genocidio.
Para quienes formamos parte del sector del desarrollo internacional, esta también es nuestra responsabilidad. Hemos creado, sustentado y alimentado un sector que replica las dinámicas de poder coloniales, que aglutina el poder y la capacidad de toma de decisiones en unas pocas manos, que gira en torno a las organizaciones con sede en el Norte Global y que depende de la financiación de un pequeño grupo de entidades donantes centralizadas. Esto ha derivado, en última instancia, a que nuestro sector acabara cimentado sobre una base inestable que se ha tambaleado con demasiada facilidad y rapidez frente a las dificultades. También hemos orientado cada vez más nuestro trabajo en función de las expectativas de los donantes, lo que significa que la justicia social no ha sido definida por las prioridades políticas locales, sino por indicadores, entregables y ciclos de informes.
Estamos ante un punto de inflexión y debemos congregarnos en torno a una estrategia común por el cambio. Porque queremos ver un mundo que deje de estar dominado por las dinámicas de poder opresivas y porque hacer realidad ese mundo también requiere que nuestro sector se replantee por completo su manera de operar y de distribuir el poder y se comprometa a emplear prácticas afines a los valores feministas. Esto pasa por incorporar la rendición de cuentas en todo lo que hacemos, aprender del pasado sin aferrarnos a las formas tradicionales de trabajar y dar pasos concretos para generar el cambio que imaginamos.
La Declaración, que se publicará durante la Conferencia Women Deliver 2026 (WD2026) en abril de 2026, expondrá una visión feminista para la acción: una hoja de ruta única para el sector hacia la igualdad de género sustentada en los cuidados, la solidaridad y la justicia interseccional. ¿Cómo la estamos elaborando? Por medio de consultas mundiales, sesiones plenarias, talleres y sesiones estratégicas. El compromiso compartido de todas las personas implicadas se traducirá en compromisos concretos, es decir, medidas prácticas y viables para generar un cambio.
Hasta marzo de 2026, hemos realizado más de 30 consultas junto con aliades, involucrando a más de 600 participantes en todas las regiones del mundo. En última instancia, este trabajo consiste en devolver la justicia social a manos de las personas — recentrando la relación entre las personas y el Estado, y reposicionando a las ONG internacionales, los financiadores y las agencias multilaterales como aliados y apoyos, en lugar de actores que asumen funciones que deberían corresponder a los gobiernos.
Sabemos que no se puede generar un cambio significativo de la noche a la mañana. Somos conscientes de que llevará años (o incluso décadas) conseguir una transformación profunda en nuestro sector y puede que necesitemos el mismo tiempo para acordar el rumbo compartido. La publicación de la Declaración en la WD2026 no es el punto final, sino el primer paso en una senda más larga. Vemos la WD2026 como un hito en ese proceso: el inicio de una conversación, una de tantas que tendrán lugar a lo largo de los años para generar un cambio tangible, sabiendo que este es solo el principio de la labor que tenemos por delante.
Esta es nuestra oportunidad de ofrecer una visión verdaderamente transformadora para el futuro de las niñas, mujeres y personas de género diverso; una visión que rechace de manera rotunda las narrativas del odio y la discriminación y que, en su lugar, promueva la esperanza, el cuidado y la alegría colectiva.











