
3. Financiación para la juventud
Ali Kaviri, antiguo joven líder de Women Deliver, habla ante un grupo en un taller para jóvenes líderes en Uganda. Fotografía de: Women Deliver
Cuando la juventud recibe apoyo económico, tiene el potencial de desafiar normas perniciosas, impulsar reformas institucionales y legislativas y transformar sus comunidades. Sin embargo, la juventud hace frente a tres importantes obstáculos que dificultan el acceso equitativo a la financiación y su distribución, tanto a nivel mundial como nacional.
![Image 3.1: Barriers to accessing funding[a][b][c][d][e][f][g]](/eyecl/images/wd/ES/chap3/image3.jpg)
Este capítulo analiza estos tres obstáculos fundamentales y ofrece recomendaciones sobre prácticas de financiación equitativas y basadas en la confianza que pueden adoptar las entidades socias que conceden subvenciones.
Hacia una financiación suficiente para la juventud y los programas para jóvenes
A nivel mundial, la ayuda oficial para el desarrollo (AOD)37 para los programas centrados en la juventud y el género –que, en la mayoría de los casos, se destina a agencias de las Naciones Unidas – es bastante limitada dentro del ámbito de la financiación total del desarrollo. En 2020, el 5,56 % (7600 millones de dólares estadounidenses) de toda la AOD de los diez principales donantes en materia de igualdad de género se destinó a financiar programas de asistencia con objetivos de igualdad de género y centrados en las personas jóvenes de entre 10 y 24 años. Esto supone una inversión nimia para un grupo demográfico mundial de 1800 millones de personas entre los 10 y los 24 años.38 Además, aunque no se dispone de datos exactos sobre la proporción de la AOD que se destina directamente a la juventud y a las organizaciones dirigidas por jóvenes, los datos cualitativos indican que se trata de una fracción ínfima sobre esta cifra total ya de por sí reducida.
Según una investigación publicada en Resourcing Girls, «las personas adultas no suelen sentirse cómodas a la hora de compartir el verdadero poder de decisión con la juventud, por lo que muchas de las subvenciones acaban en manos de organizaciones dirigidas por adultos que pueden o no tener programas especiales dedicados a la juventud». Todas esas cuestiones son importantes, pero es aún más importante que la juventud participe significativamente en la toma de decisiones sobre a dónde van los fondos y cómo se podría dar un mejor apoyo a la juventud a través de la financiación».39
Mientras tanto, la financiación nacional para organizaciones e iniciativas dirigidas por jóvenes también escasea en la mayoría de los países. Los gobiernos se enfrentan a numerosos intereses encontrados y se ven desbordados a la hora de decidir cuáles deberían ser las prioridades. Suelen optar por financiar proyectos tangibles de los que sus ciudadanos puedan disfrutar, como la construcción de carreteras, hospitales, centros de salud y centros educativos. Por otra parte, la financiación alternativa procedente de entidades locales no estatales se ve limitada por factores políticos, socioeconómicos y ambientales, tales como la inestabilidad del rendimiento. Por consiguiente, la financiación para la programación juvenil o la financiación directa a la juventud proviene principalmente de fuentes no nacionales, por ejemplo, de organizaciones como Women Deliver. Desafortunadamente, suele ser imposible ampliar proyectos significativos dirigidos por jóvenes y la financiación termina en cuanto la entidad socia de desarrollo deja de inyectar fondos a la causa. Solo se podrá ampliar y mantener esta labor si los gobiernos nacionales establecen como prioridad el desarrollo de sus propios países.
La financiación mundial y nacional destinada a la juventud debe ser reestructurada para respaldar un impacto sostenible en la contribución de las personas jóvenes a la sociedad. Los enfoques colaborativos entre las entidades donantes, los gobiernos y las entidades no estatales para hacer frente a los retos a los que se enfrenta la juventud, así como los acuerdos de asociación encaminados a resolver estos problemas, deben reflejar las necesidades de la sociedad y la forma en la que la juventud prefiere participar.
Estudio de caso
Financiación nacional para el desarrollo liderado por la juventud en Rwanda
El Consejo Nacional de la Juventud de Rwanda, en colaboración con el Ministerio de Juventud y Cultura de Rwanda, ha puesto en marcha de forma proactiva iniciativas de participación equitativa de las personas jóvenes, aportando una financiación sustancial. El Consejo Nacional de la Juventud de Rwanda coordina todas las actividades juveniles en el país, movilizando y facilitando la formación de cooperativas de jóvenes mediante una red estructurada de comités ejecutivos. 40 Esto permite que quienes representan a la juventud a todos los niveles puedan defender sus necesidades y, al mismo tiempo, acelera la participación de las organizaciones locales e internacionales para financiar directamente las iniciativas juveniles. En 2020, el Ministerio de Juventud y Cultura de Rwanda, en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Agencia de cooperación Internacional de Corea (KOICA), concedió 5 millones de francos ruandeses a 55 cooperativas juveniles de zonas rurales, lo que permitió llegar a algunas de las personas jóvenes más vulnerables del país y creando puestos de trabajo para más de 3500 jóvenes.
Asimismo, el citado ministerio ha puesto en marcha un enfoque práctico para obtener fondos nacionales destinados a financiar iniciativas juveniles, aprovechando las oportunidades existentes en otras instituciones locales y gubernamentales. En 2019, el Ministerio de Juventud y Cultura negoció con los ministerios de Infraestructuras y Gobierno Local la contratación de 153 empresas dirigidas por jóvenes para realizar tareas recurrentes de mantenimiento de carreteras en todo el país. Cada compañía recibe 3 millones de francos ruandeses al mes, lo que ha permitido crear 7760 puestos de trabajo.
Los esfuerzos por conseguir financiación nacional continúan y el Consejo Nacional de la Juventud de Rwanda sigue apostando por proyectos prometedores creados por jóvenes para obtener fondos por parte de organizaciones como el Fondo de Desarrollo Empresarial de Rwanda. Además, el Ministerio de Juventud y Cultura organiza concursos cada cierto tiempo a través de Youth Connekt Africa y otras iniciativas locales, en los que las organizaciones dirigidas por jóvenes pueden ganar subvenciones para poner en marcha sus proyectos, al mismo tiempo que reciben servicios de orientación y mentoría para fortalecer sus habilidades de gestión y liderazgo. Estas iniciativas han brindado importantes oportunidades a la juventud para mostrar sus capacidades y contribuir al mismo tiempo al desarrollo de sus comunidades.
Prácticas de financiación equitativa
Según el informe de NESTA de 2009, titulado Youth-led Innovation: Enhancing the Skills and Capacity of the Next Generation of Innovators,41 recibir confianza y apoyo, así como críticas constructivas por parte de las personas adultas es fundamental para promover la innovación y la eficacia de las iniciativas dirigidas por jóvenes. No obstante, las relaciones de financiación con la juventud no suelen basarse en la confianza. Esta falta de confianza suele deberse a la suposición errónea de que la juventud carece de las aptitudes o los conocimientos necesarios para llevar a cabo proyectos de promoción o de toma de decisiones, un factor que se encuentra detrás de la insistencia en el desarrollo de competencias, incluso en situaciones en las que no es necesario o útil. En muchos casos, se sigue considerando a las personas jóvenes como beneficiarias y no como agentes del cambio. La desconfianza se manifiesta de diversas formas a lo largo del proceso de concesión de subvenciones.
Exclusión financiera y criterios de selección
Es fundamental que todas las partes interesadas prioricen la necesidad de facilitar y garantizar una distribución y un acceso equitativos a la financiación y a la inversión en beneficio de la juventud y de las iniciativas lideradas por jóvenes. Antes siquiera de llegar a solicitar una subvención, las personas jóvenes están sistemáticamente excluidas de los sistemas financieros, lo que les dificulta disponer de la infraestructura financiera necesaria –como una cuenta bancaria– para poder recibir la ayuda. Esto supone un importante lastre para el activismo juvenil, ya que la falta de confianza está institucionalizada e impide que la juventud pueda recibir y gestionar fondos. En muchos casos, la normativa bancaria impide que la juventud pueda abrir cuentas bancarias, por lo que los fondos suelen quedar en manos de otras instituciones en lugar de ir directamente a manos de la juventud. Según el informe de 2020 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), titulado Advancing the Digital Financial Inclusion of Youth,42 casi la mitad de las personas jóvenes de entre 15 y 24 años de todo el mundo —un grupo de población de 1800 millones de personas– no disponen de una cuenta bancaria básica en una institución financiera formal. Por ejemplo, aunque el 16 % de las personas jóvenes de los países de renta alta están excluidas desde el punto de vista financiero, más del 60 % de la juventud en África subsahariana, Oriente Medio, el norte de África, América Latina y el Caribe carece de acceso a los servicios financieros.

Además, las mujeres, las personas que residen en zonas rurales, quienes pertenecen al 40 % de las personas más pobres en sus respectivos países y aquellas personas con peor acceso a Internet o a herramientas digitales tienen más probabilidades de quedar financieramente excluidas. Esto significa que las personas jóvenes más vulnerables del mundo suelen quedarse sin acceso a los mecanismos de concesión de subvenciones.
Para poder solicitar una subvención, muchas instituciones de concesión exigen que las organizaciones estén legalmente inscritas en sus respectivos países, por ejemplo, que estén constituidas como organizaciones sin ánimo de lucro. Este largo y costoso proceso puede implicar que las organizaciones incipientes lideradas por jóvenes y los movimientos de base queden descalificados, así como aquellas organizaciones que trabajan en temas delicados desde el punto de vista político, pues los gobiernos pueden oponerse e impedir su registro. Asimismo, estos criterios conceden una importancia indebida a la formalización de los procesos de registro, una norma que proviene del Norte Global y que está arraigada en prácticas coloniales que demuestran una falta intrínseca de confianza en la juventud receptora de subvenciones, salvo que las instituciones formales la reconozca como digna de confianza, por ejemplo, por el gobierno.
Por consiguiente, tanto a nivel mundial como nacional, la financiación destinada a la juventud suele ir a parar a un grupo reducido y relativamente privilegiado de jóvenes que pueden cumplir con estos estrictos requisitos y que tienen acceso a las redes y relaciones que dan lugar a estas relaciones de financiación. Estas prácticas de financiación excluyen y marginan aún más a la juventud con discapacidad, que reside en zonas rurales o que carece de acceso a Internet o de suficientes competencias en lengua inglesa. Además, dada la gran diversidad entre las personas jóvenes, no es posible que un pequeño subgrupo pueda representar todas las opiniones de toda la juventud. No obstante, al financiar a este subgrupo, las entidades donantes consideran que cumplen con su obligación de brindar apoyo a la juventud y, por tanto, no miran más allá de los altos perfiles juveniles de una comunidad o un país determinados. Este planteamiento puede silenciar a la juventud más marginalizada, que ya está haciendo frente a una serie de barreras para acceder a las oportunidades.
Es fundamental redefinir los criterios de selección para optar a las oportunidades de financiación y considerar la naturaleza de las asociaciones locales. Este proceso puede incluir la investigación y la evaluación de diversos factores contextuales específicos en el marco de los acuerdos de financiación. Los grupos, organizaciones e iniciativas comunitarias orgánicas lideradas por jóvenes tienen el potencial de provocar el cambio deseado en las comunidades. Las organizaciones de base comunitaria (OBC) pueden desempeñar un papel esencial a la hora de ayudar a la juventud a acceder a oportunidades de financiación y diseñar proyectos que sean significativos y relevantes para sus comunidades. Al estar ubicadas dentro de la comunidad y colaborar estrechamente con personas de distintos orígenes, las OBC están bien conectadas con la vida real de muchas niñas y mujeres. Sin embargo, la mayor parte de la financiación no va a parar a las OBC debido a la falta de competencias técnicas, según las exigencias de las entidades donantes y de concesión de subvenciones para poder financiar sus programas. Como consecuencia de esto, las organizaciones más grandes y consolidadas cuentan con las capacidades técnicas necesarias para cumplir los requisitos de financiación, pero no tienen conocimientos comunitarios para ponerlos en práctica o bien carecen de acceso a las comunidades, por lo que suelen recibir unos fondos que, de otro modo, habrían ido a parar a organizaciones comunitarias que sí cuentan con conocimientos a nivel local. Esto lleva a que las ONG internacionales u otras organizaciones no locales pongan en marcha programas que pueden no abordar las necesidades reales de la comunidad, especialmente las de las mujeres y las niñas.

Las prioridades de financiación
Las instituciones que conceden subvenciones –en lugar de las propias personas jóvenes– son quienes suelen determinar las prioridades de financiación de las becas y programas centrados en la juventud. No incluir a la juventud en el desarrollo de las prioridades de financiación la priva de su capacidad de agencia y da lugar a prioridades de financiación que tienen menos probabilidades de responder a sus necesidades. Asimismo, las entidades financiadoras suelen considerar a la juventud como un todo, ignorando la diversidad de orígenes y necesidades de este grupo demográfico. Estos mismos principios se aplican a los procesos de revisión de las subvenciones, pues no suelen incluir a representantes de los grupos de población con los que una entidad financiadora pretende asociarse.
Según una investigación publicada en Resourcing Girls43, «las chicas indicaron que deben ajustarse a una forma de ser adulta y cambiar la forma en que se presentan a sí mismas y a su trabajo para poder ser aceptadas en el mundo formal y adulto. Expresaron su frustración con el hecho de que algunas de las entidades que financian su trabajo hacen pocos esfuerzos por desarrollar relaciones de confianza con ellas, por lo que la falta de conexión con sus realidades genera un profundo abismo entre el trabajo que realizan las chicas y la percepción de este por parte de quienes lo financian. Además, las chicas sentían que su capacidad de agencia y su poder están siendo ignorados, pues quieren estar incluidas en los procesos encaminados a difundir su labor y, además, que se les conceda visibilidad, representación y voz en la toma de decisiones, algo que se torna fundamental para satisfacer sus necesidades».
Diseñar las oportunidades de financiación por y para la juventud con un espíritu de coliderazgo debería ser una prioridad. Las entidades que conceden subvenciones deben aplicar métodos participativos para definir las necesidades, las soluciones y las prioridades en lo relacionado con la financiación de la juventud, ya que esto proporciona una base para desarrollar relaciones de confianza y un mejor conocimiento del contexto para todas las partes. La Agencia Noruega de Cooperación para el Intercambio utiliza estrategias similares en las que la reciprocidad es un valor fundamental entre las entidades socias, ya que tanto la parte financiadora como la beneficiaria manifiestan sus intereses mutuos y colaboran en el desarrollo del proyecto como requisito previo para recibir las ayudas. Este proceso también pretende minimizar los desequilibrios de poder y fomentar la colaboración en el establecimiento de la agenda y de los intereses compartidos.
Además, diseñar oportunidades de subvención para la juventud y con la juventud también permite que la juventud pueda determinar las prioridades de financiación. Este modelo de apoyo a la juventud reduce al mínimo el apoyo económico prescriptivo y condicional para las iniciativas juveniles y fomenta la innovación. Dicho modelo ha sido aplicado por diversas fundaciones en las que las ideas juveniles innovadoras son financiadas en función de su relevancia para la sociedad, en lugar de adoptar criterios basados en las prioridades e intereses de quien posee los recursos. La Fundación Tony Elumelu44 es una de las instituciones que ha apoyado las iniciativas de emprendimiento social de la juventud africana.
Existen numerosos modelos prometedores de financiación equitativa y basada en la confianza para las personas jóvenes y junto a ellas. Para abordar estos problemas en las relaciones de financiación con la juventud, las entidades donantes y los gobiernos deben reconocer su poder como poseedores de recursos y tomar medidas para atajarlos en su trabajo con la juventud, lo que les permite negociar las condiciones financieras, los recursos y las prioridades sin temor a ser que se la sancione o a quedar excluida económicamente. Quienes poseen los recursos también deben aumentar la financiación a las organizaciones dirigidas por jóvenes y al servicio de la juventud para atender las necesidades de la enorme población juvenil en todo el mundo.
Estudio de caso
Grand Challenges Canada
Grand Challenges Canada cuenta con un modelo de revisión entre pares en el que se invita a jóvenes con experiencia vital a leer, revisar y comentar las solicitudes de financiación que reciben. Estas personas jóvenes son denominadas «expertas revisoras» y se encargan de evaluar las solicitudes en función de su carácter innovador, su accesibilidad y su viabilidad económica. Se les pide que hagan aportaciones basadas en sus conocimientos personales y en sus vivencias y reciben remuneración por el tiempo dedicado. El proceso es transparente y flexible en cuanto al enfoque sobre la financiación de las iniciativas y organizaciones lideradas por jóvenes. Uno de los principales criterios de selección es que las organizaciones deben contar con al menos una persona joven en un puesto de liderazgo.
Las estructuras de las subvenciones
La mayor parte de la financiación destinada a la juventud se concede a proyectos a corto plazo, en lugar de a largo plazo y sin restricciones. Cuando las entidades financiadoras imponen excesivos requisitos de información o restricciones sobre el uso de los fondos, la eficacia de las iniciativas dirigidas por jóvenes puede verse mermada. Además de socavar la capacidad para diseñar estrategias eficaces de incidencia e invertir en ellas a largo plazo, la financiación a corto plazo dificulta la sostenibilidad del trabajo de las organizaciones o activistas, especialmente en el ámbito de la incidencia, en el que los cambios suelen producirse gradualmente a lo largo de un periodo prolongado. Además, las entidades financiadoras, en su condición de titulares de los recursos económicos, tienen un mayor poder a la hora de negociar las condiciones de las subvenciones, lo que dificulta que la juventud pueda abogar por unos acuerdos de subvención que realmente les beneficien.
Una estructura de financiación específica de las entidades que financian la AOD es la localización, un enfoque de desarrollo que consiste en financiar organizaciones nacionales que tengan experiencia en sus propias comunidades. Desafortunadamente, según la experiencia de quienes firman esta publicación, las oficinas nacionales de las ONG internacionales suelen acabar solicitando este tipo de financiación y compitiendo por ella con las organizaciones nacionales dirigidas por jóvenes como resultado de este enfoque. Para poder optar a fondos locales y dirigidos a la juventud, las ONG internacionales solicitan la financiación en colaboración con organizaciones lideradas por jóvenes. Una vez que los fondos se conceden a una ONG internacional, estas no suelen permitir que la juventud acceda a ellos. En cambio, recurren a dichas organizaciones para llegar hasta grupos de población específicos, como las comunidades rurales o de base. Por consiguiente, los fondos de localización suelen exponer a las personas jóvenes al abuso financiero, pues solo se las involucra para explotarlas y aprovecharse de ellas, y no para empoderarlas.
Los complejos procesos burocráticos de los gobiernos dificultan aún más si cabe el compromiso y la participación de la juventud en estos procesos. Por ejemplo, para que las personas jóvenes puedan participar en una reunión de planificación en el seno de un ministerio, se necesita la aprobación de numerosos departamentos y tecnócratas. Esto hace casi imposible que la juventud pueda conseguir estas autorizaciones, ya que cualquier tecnócrata cumple órdenes de instancias superiores. Aún así, que la juventud participe en estos procesos de planificación es un primer paso crucial para garantizar que sus prioridades son incluidas en los planes de trabajo y en los presupuestos del gobierno.
La rigidez de los marcos de seguimiento y evaluación
Históricamente, las entidades donantes han impuesto procesos de presentación de informes con el fin de supervisar e incluso vigilar el uso que hacen de los fondos quienes los reciben, lo que denota una falta de confianza en su capacidad para gestionar los fondos de forma responsable. Estas prácticas se basan en suposiciones erróneas sobre las competencias de la juventud y en la falta de reconocimiento de su agencia como agentes del cambio. Del mismo modo, las herramientas de seguimiento y evaluación suelen centrarse en el cumplimiento estricto y en la rendición de cuentas, en lugar de ser utilizadas como una oportunidad para el aprendizaje, la innovación o el desarrollo de capacidades. Además, cumplir con los requisitos de presentación de informes suele requerir mucho tiempo, un recurso que muchas personas beneficiarias y organizaciones dirigidas por jóvenes no pueden permitirse desperdiciar, por lo que quedan descalificadas para optar a estas oportunidades de financiación.
Quienes poseen los recursos deben crear marcos de evaluación de las capacidades adaptados al contexto y marcos de seguimiento, evaluación, aprendizaje y rendición de cuentas que promuevan la equidad en las oportunidades de financiación. Esto implicaría revisar los requisitos de financiación y evaluación para promover el aprendizaje y el crecimiento por encima de la vigilancia y el cumplimiento, así como crear procesos de evaluación de competencias y acuerdos de financiación que fomenten el desarrollo de capacidades encaminadas al cumplimiento, en lugar de criterios de descalificación para optar a la financiación. Por ejemplo, este proceso puede incluir una evaluación de competencias caso por caso y un plan de desembolso de los fondos a lo largo del tiempo en función de unos objetivos a corto plazo, hasta que las instituciones hayan cumplido íntegramente con los requisitos de financiación en el caso de las cantidades más sustanciales.
Estudio de caso
Las becas de pequeña cuantía para jóvenes líderes concedidas por Women Deliver
Muchos de los retos y soluciones que se han identificado anteriormente reflejan las lecciones aprendidas por Women Deliver a lo largo de su trayectoria de colaboración con jóvenes mediante su plan de concesión de pequeñas becas en el marco de su programa de Jóvenes Líderes. Gracias a su plan de becas de pequeña cuantía, Women Deliver proporciona a sus jóvenes líderes los recursos económicos y técnicos que necesitan para progresar en sus propios objetivos de incidencia dentro de sus propias comunidades y contextos. Desde 2014, Women Deliver ha concedido 213 subvenciones de entre 5000 y 5500 dólares estadounidenses a jóvenes líderes y personas egresadas del programa de Jóvenes Líderes de Women Deliver. El importe total de estas subvenciones asciende a más de 1000 millones de dólares. El enfoque actual que aplica Women Deliver para conceder las subvenciones incluye muchas de las prácticas equitativas que se han descrito anteriormente y la entidad planea aplicar más cambios en sus políticas de concesión de subvenciones en la próxima edición de su programa de Jóvenes Líderes.
Diseño de la oportunidad de financiación y fijación de los criterios
Women Deliver considera que las personas beneficiarias de las becas Jóvenes Líderes son expertas en el diseño de sus propios proyectos. Women Deliver no selecciona con antelación ningún tema de incidencia concreto más allá de su objetivo general de promover la igualdad de género, lo que permite que la juventud pueda establecer sus propias prioridades en lugar de que se les imponga las de la entidad. Además, Women Deliver establece criterios mínimos para solicitar una subvención, por lo que cualquier persona que participe activamente en el programa de Jóvenes Líderes y que haya completado la Universidad Digital –una plataforma que ofrece formación básica en materia de incidencia a quienes integran Jóvenes Líderes– puede optar a su plan de pequeñas becas. En ciertas ocasiones, cuando las entidades que financian a Women Deliver dictan sus preferencias en lo relacionado con los criterios de financiación, como el ámbito geográfico, Women Deliver los comunica en la convocatoria de presentación de solicitudes. No obstante, quienes no cumplan con dichos requisitos pueden seguir optando a la beca y presentar sus solicitudes.
El proceso de solicitud de la subvención
Women Deliver concede dos rondas de subvenciones cada año en el marco de su programa de Jóvenes Líderes. El proceso de solicitud dura entre 3 y 4 semanas por ronda. Durante el proceso, Women Deliver celebra una sesión informativa y mantiene reuniones individuales con cada integrante de Jóvenes Líderes para explicar cómo se solicita la subvención y proporcionar consejos prácticos. Las personas participantes en el programa de Jóvenes Líderes pueden plantear dudas específicas sobre sus ideas de proyecto. El equipo de consultoría regional de Women Deliver también asesora a sus jóvenes líderes y les brinda orientaciones esenciales específica adaptadas a cada contexto.
Este proceso de solicitud simplificado requiere presentar una declaración del proyecto, una descripción del planteamiento adoptado por cada Joven Líder para medir el éxito, una sencilla evaluación de riesgos y una descripción general de las entidades socias que colaborarán en el proyecto. Las personas participantes en el programa de Jóvenes Líderes también deben presentar un breve presupuesto y un marco de seguimiento y evaluación que pueden diseñar libremente. Aunque el proceso de solicitud se ha simplificado en los últimos años, Women Deliver prevé revisarlo en profundidad y valora incluir la posibilidad de presentar solicitudes en varios idiomas, en formato de vídeo o visual o incluso mediante una entrevista.
El proceso de revisión de las solicitudes de subvención
Las solicitudes son revisadas por un comité compuesto por personal de Women Deliver, consultores regionales y jóvenes líderes que hayan recibido subvenciones de Women Deliver anteriormente. El comité de evaluación recibe una serie de criterios claros y concisos para revisar las solicitudes. Estos criterios también se comunican durante el proceso de solicitud a las personas solicitantes. Entre 2 y 3 revisores revisan cada solicitud para garantizar la diversidad de perspectivas sobre el cumplimiento de los criterios. Las puntuaciones numéricas son un indicador útil de revisión, si bien las solicitudes se seleccionan en última instancia en función de una revisión holística de los comentarios de quienes la han revisado, siempre con vistas a garantizar la diversidad demográfica en la cohorte final de subvenciones concedidas.
La estructura de las becas
Las becas concedidas por Women Deliver van directamente a las personas beneficiarias, por lo que quienes no estén afiliadas a una organización no quedan excluidas y se garantiza que la financiación pueda ser íntegramente utilizada por la persona beneficiaria. Esto también protege a las personas beneficiarias de la explotación financiera, en la línea de lo abordado previamente en este capítulo. Women Deliver también es flexible a la hora de desembolsar los fondos y los deposita en una cuenta bancaria a la que cada joven líder tenga acceso. Puede incluso tratarse de la cuenta de una persona cercana, de un familiar de confianza o una cuenta de PayPal.
Una de las limitaciones del planteamiento de Women Deliver sobre la concesión de sus becas es el limitado importe de la financiación, el plazo y la naturaleza restringida de la subvención. En la actualidad, sus becas ascienden a entre 5000 y 5500 dólares estadounidenses para un plazo de seis meses y deben destinarse a un proyecto de incidencia específico. Las personas participantes del programa de Jóvenes Líderes han compartido con Women Deliver en sus evaluaciones y valoraciones que estos aspectos de la estructura de las becas les ponen trabas para desarrollar y aplicar estrategias de incidencia a largo plazo y que la duración y la subvención no son suficientes para que la labor de incidencia dé resultados. Como resultado de estos comentarios, Women Deliver está replanteando su programa de becas para la próxima edición del programa de Jóvenes Líderes, que se lanzará en otoño de 2023.
Soporte técnico
Las personas beneficiarias tienen flexibilidad para ajustar el presupuesto de sus proyectos según consideren necesario durante el periodo de subvención y disponen de libertad para cambiar o adaptar sus estrategias en función de las necesidades del proyecto y de las realidades sobre el terreno. Para darles apoyo en este proceso, el equipo de consultoría regional de Women Deliver, que se encuentra en las regiones y contextos en los que trabajan las personas beneficiarias, están a disposición para resolver problemas y brindar asesoría, según sea necesario. Además, el personal de Women Deliver y el equipo de consultoría regional convocan una reunión grupal de orientación para toda nueva persona beneficiaria, así como reuniones individuales para proporcionales comentarios específicos sobre su solicitud. También se convocan reuniones intermedias y de clausura para dar apoyo a las personas participantes en el programa de Jóvenes Líderes durante y después de sus proyectos, con el fin de adaptar el programa y extraer enseñanzas.

Presentación de informes, seguimiento, evaluación y aprendizaje
Las personas participantes deben presentar un informe intermedio a mitad de sus proyectos (a los tres meses) y un informe final una vez que el proyecto finaliza. Los informes comprenden seis preguntas de redacción, un informe presupuestario y un informe sobre sus resultados de seguimiento, evaluación y aprendizaje. Son las personas participantes quienes establecen sus propias métricas para evaluar el éxito de sus programas y pueden utilizar cualquier marco de seguimiento, evaluación y aprendizaje que les resulte útil.
Women Deliver reconoce que, en vista de la cuantía y la duración de la subvención, la frecuencia y la exhaustividad de los informes es excesiva y cumplir con estos requisitos podría suponer una carga para sus jóvenes líderes. En el futuro programa de becas, Women Deliver desarrollará prácticas de elaboración de informes adecuadas para la cuantía y la duración de la subvención y que no supongan una carga para las personas beneficiarias. Esto podría incluir la posibilidad de presentar los informes en varios idiomas, la presentación de informes verbales o mediante entrevistas, en lugar de redactados, y la inclusión de estructuras de presentación de informes más informales. Además, todas las estructuras de presentación de informes estarán más centradas en el crecimiento y el aprendizaje de las personas beneficiarias.
Referencias
37. Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Ayuda oficial al desarrollo (AOD). Extraído el 2 de mayo de 2023 de https://www.oecd.org/dac/financing-sustainable-development/development-finance-standards/official-development-assistance.htm
38. Alianza para la Salud de la Madre, el Recién Nacido y el Niño (ASMRN) (2023). Campaña 1800 millones de jóvenes para el cambio y el Foro Global para Adolescentes. Extraído el 15 de mayo de 2023 de https://pmnch.who.int/news-and-events/campaigns/1-8-billion
39. Resourcing Girls (s. f.). Recursos para la prosperidad de las adolescentes. Extraído el 2 de mayo de 2023 de https://www.resourcinggirls.org/
40. PNUD Rwanda (25 de enero de 2023). Apoyo al empoderamiento económico de la juventud a través de empresas relacionadas con el medioambiente. Extraído el 6 de julio de 2023 de https://www.undp.org/rwanda/news/supporting-youth-economic-empowerment-through-environment-related-businesses
41. Sebba, J.; Hunt, F.; Farlie, J.; Flowers, S.; Mulmi, R. y Drew, N. (2009). Innovación liderada por la juventud: mejora de las aptitudes y la capacidad de la próxima generación de personas innovadoras. NESTA. Extraído el 2 de mayo de 2023 de https://www.bl.uk/collection-items/youthled-innovation-enhancing-the-skills-and-capacity-of-the-next-generation-of-innovators
42. Resourcing Girls (2023). Recursos para la prosperidad de las adolescentes. Extraído el 2 de mayo de 2023 de https://uploads-ssl.webflow.com/6256f3702c7c15d3ae5a2bf2/625fa359dced7e7ab171781b_Girls_Funding_Report_DRAFT.pdf
43. Fundación Tony Elumelu (s. f.). Impacto. Extraído el 28 de abril de 2023 de https://www.tonyelumelufoundation.org/impact
44. Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). (2020). Avanzando en la inclusión financiera de la juventud. Extraído el 2 de mayo de 2023 de https://www.oecd.org/finance/advancing-the-digital-financial-inclusion-of-youth.htm